Muchos sitios tienen tráfico, pero no saben qué está drenando su fuerza SEO.
Enlaces rotos, redirecciones internas, anchors genéricos, titles mal enfocados o landings sin jerarquía clara reducen relevancia, rastreo y capacidad de conversión. Y cuando el análisis se presenta mal, también se pierde la venta.
- Auditorías frías que muestran datos, pero no ayudan a cerrar presupuesto.
- Errores invisibles que debilitan la arquitectura interna del sitio.
- Dificultad para explicar al cliente qué tocar primero y por qué.